DOCUMENTATION

Autoanálisis de mi sistematización:
aprendiendo de mis errores



Liz Calderon

 

Maestría de Innovación Agraria para el Desarrollo Rural de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) - Lima, a través del correo electrónico comunica a los alumnos que el quinto módulo denominado“Metodologías de Aprendizaje y sistematización” se realizará en Lima, del 07 al 12 de enero del 2008.

Como alumna de dicha Maestría, me propuse presentar un buen trabajo y aprender a sistematizar. Empecé con mi compromiso, revisando de inmediato la bibliografía proporcionada por la UNALM y buscando a través internet todo lo referido al tema de documentación y sistematización. Para ello, decido quedarme dos horas más después del trabajo de campo, en la oficina; ubicada en la urbanización San Carlos, provincia de Huancayo, región Junín. Algunas veces continuó con este proceso en mi domicilio situado en el distrito de Cajas; ya que el trajín entre mi casa, la oficia y las comunidades es agotador. Disponía de tiempo, a partir de las 6 o 7 de la noche; pues diariamente viajaba a los distritos de Sincos y Jarpa (provincias de Jauja y Chupaca) a cumplir con mi trabajo; en ocasiones debía participar en reuniones de equipo y eventos institucionales que dedicaban mayor tiempo.

Este artículo revela como fue posible aprender de mis errores, muestra la gran utilidad del manual “Aprender de la experiencia” y narra la experiencia personal y autocrítica de Liz Calderón Santa Cruz, alumna de la Maestría de Innovación Agraria para el Desarrollo Rural. El trabajo de sistematizacion cubrió las actividades de un proyecto desarrollo territorial denominado "Red de Pueblos", llevado a cabo entre los años 2005 y 2007.

 

Como empezó mi aventura de“documentación”
Mi gran aventura empieza, cuando planifico usar dos horas diarias para revisar las bibliografías encomendadas y comprender lo que significa “documentar un caso” o “documentación”. En el camino encuentro varias diligencias de fin de año que implicaban: culminar las actividades programadas en Sincos y Jarpa, elaborar y exponer informes de evaluación; y por último entrenar dos horas diarias para el concurso de danzas institucional que se desarrolla anualmente por navidad. Desde el siete de diciembre del 2007 empiezo con las lecturas de Oscar Jara y Paulo Freire, también investigo en Internet y aun tenía un panorama confuso de lo que es “documentar”. Después de una semana continuó con la bibliografía:“Sistematización de Experiencias Locales” (Guías de terreno) escrito por Julio Berdegué – Preval, es allí donde consigo el famoso término “documentación”, que según el autor consiste en describir una experiencia en tres etapas para lo cual presenta una matriz. Sin embargo; no me convencía ese aporte. Entonces consulto a dos compañeros y a una compañera de la maestría; ninguno explica como hacer ese proceso (documentar) y como presentar el trabajo final.

Acogiendo la sugerencia de Berdegué, uso la Guía de terreno Nº 6; cojo la matriz de la guía y empiezo con la tarea de buscar toda la información referida a la experiencia, como fotos, informes, línea base y un video; después de revisar todo el material hago el mayor esfuerzo por recordar como fue mi intervención en dicha experiencia ya que fui parte del equipo ejecutor. Lo siguiente fue resumir y describir la información en tres etapas como lo indica la guía:
A. Descripción y análisis de la situación inicial y su contexto.
B. Descripción y análisis del proceso y su contexto.
C. Descripción y análisis de la situación actual y su contexto.

Rellenada la matriz, que no sirvió de mucho; comienzo a redactar mi trabajo final, escribo y corrijo una y otra vez - tengo mucha información que no cabe en dos hojas, ¿qué hago me pregunto? - y sigo resumiendo y explicando de todo un poco; con insuficiente análisis.

Faltando tres días para el inicio de las clases presenciales en la UNALM; una vez más me animo a leer mi “documentación”, trato de corregir algunos errores ortográficos, la presentación, interlineado, coherencia de ideas y digo: “ya pues que sea lo mejor, ah! por si acaso anexaré la matriz de la Guía de terreno que rellené” y finalmente imprimo el trabajo final en medio de una incertidumbre por el trabajo que entregarán los demás maestristas.

 

¡Reflexión ante los errores!
El no comprender que era exactamente“documentar” originó dos problemas muy importantes: 1) el contenido del trabajo final no tenía análisis, lecciones aprendidas, ni conclusiones; por el contrario fue un resumen apretado con temas diversos y 2) no era atractivo a simple vista: el texto era frío, sin un titular llamativo, carente de gráficos y sin mayor creatividad.

Ahora puedo decir que, para iniciar con una sistematización o documentación lo primero es pensar ¿qué tema documentar?, ¿la experiencia es reciente?, ¿qué parte de la experiencia es valiosa? y todo ello discutirlo con el quipo que participó de la experiencia; para no incurrir en lo que me ocurrió: presenté una mera descripción de un proyecto, con escaso análisis. Además, es importante saber ¿a quién irá dirigido nuestro producto final? para adaptarlo a un artículo impreso, un vídeo, spot radial o un afiche; no basta solo estar motivado o tener la disposición de hacerlo.

Después de saber que experiencia vamos a sistematizar es necesario hacer una planificación que considere la distribución de horarios, fechas establecidas, responsables, equipos diversos, recursos económicos, materiales y tomar decisiones en el momento y lugar adecuado; así lo hice y efectivamente logre entregar a tiempo mi trabajo para la Maestría; pero eso no fue suficiente pues el resultado fue la entrega dos páginas muy superficiales.

Comprendí que la sistematización es un proceso participativo que involucra al equipo que ejecutó la experiencia, los/as beneficiarios y personas externas que puedan apoyar para dar mayor solidez, análisis y enriquecer la experiencia; esto no lo consideré y obtuve un documento sesgado, basado en mi autotestimonio. La información que contenía mi trabajo final, efectivamente era una descripción de todo un proyecto, más no contiene un análisis. Sin embargo tiene puntos rescatables: está redactado con palabras sencillas, tiene claridad, oraciones cortas, es veraz y lleva listados para entender mejor el tema.

Al cabo de tres meses de empoderamiento en el tema de sistematización, estoy tratando de aprender de mis errores, eh intentado aplicar todo el proceso de aprendizaje en mi vida personal, profesional y estoy intentando fomentarlo a nivel organizacional.

 

Conclusiones
La experiencia se desarrolló del 4 diciembre del 2007 al 7 de enero del 2008 en el marco de la realización del quinto módulo de la Maestría de Innovación Agraria para el Desarrollo Rural. Sabía que es sistematizar, pero creí que era diferente a documentar en torno a esa confusión empecé a elaborar el trabajo solicitado por el docente de la maestría; sin considerar una adecuada gestión, planificación, participación, análisis de la información y mucho menos pensé en hacer sostenible la experiencia y saber que impacto podría lograr.

El trabajo presentado al docente carece de análisis, lecciones que aprender y conclusiones; además, son dos páginas insignificantes que no atraen al lector.

 

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